Historia
Cómo nació la misión
La Misión A Fim de Proclamar existe desde que Siegfried Zilz le dijo SÍ a la obra del Señor, y se le ha ido añadiendo, para la gloria de Él, con hermanos que también dicen “heme aquí”.

Comienzos de los años 1980
El llamado
A comienzos de la década de 1980, Siegfried Zilz, pastor brasileño, descendiente de alemanes, fue invitado como traductor de alemán para un pastor que había estado preso más de veinte años en Rusia a causa de su fe en Jesucristo. No imaginó que esa experiencia cambiaría su vida y la de su familia.
Conocer personas que sirven de veras a Jesús con toda intensidad, pagando un precio alto, muchas veces con su propia vida, no le permitió seguir siendo la misma persona.
En septiembre de 1981, bajo la orientación de la Misión Puertas Abiertas, Siegfried fue por primera vez a Mozambique, llevando Biblias y auxilio a los hermanos de la iglesia perseguida, sin registro fotográfico, bajo un gobierno comunista. Aun corriendo riesgos, fue solo el primero de muchos viajes: en 1982 volvió como líder de equipo y, ese mismo año, recibió en Porto Alegre al Hermano Andrés, fundador de Puertas Abiertas.
1984
Puente de amor
Pasó por Rusia y por Siberia, pero parte de su corazón se quedó en Cuba. En 1984, en el primer viaje al país con un equipo de brasileños, Siegfried empezó a construir esta unión entre las naciones, o, como solía decir, un PUENTE DE AMOR.
En cada uno de los más de 50 viajes hechos desde entonces, esa unión se ha reafirmado con la entrega de mucho amor y compromiso. En cada viaje se suma un hermano más a la misión: van con las maletas llenas y vuelven con el corazón rebosando de experiencias, gratitud y la certeza de que ya no serán los mismos.
Según las palabras del propio Siegfried, en Cuba no conoció solamente la sala de visitas de la iglesia, sino sobre todo “la cocina, la despensa y el baño” de la iglesia cubana. Entendió entonces que era necesario hacer más que llevar Biblias: había que ayudar con las provisiones más variadas. Así nació la Misión A Fim de Proclamar, con la ayuda de varios hermanos brasileños.

África
Un clamor del otro lado del océano
Con el tiempo el corazón se fue ensanchando, y hubo un clamor del otro lado del océano: África llora por la esclavitud que permanece sobre su corazón. En Guinea-Bisáu, en la aldea de Iemberém, empieza otro capítulo de este equipo, la “fantástica equipe de apoio” que Siegfried nombraba así, cariñosamente, en cada mensaje, junto con la familia Feistler (Jorge, Vera y sus hijos Tiago, Sara y Josué), construyendo un pequeño hospital y alfabetizando en la escuela evangélica.
En abril de 2007, un equipo de tres personas se preparaba para acompañar un contenedor de barco con material hospitalario para Guinea-Bisáu. Medicinas, vacunas, instrumentos musicales, instrumental quirúrgico, repuestos de automóvil, ropa y computadores llegaban a la casa de la familia Zilz, en Porto Alegre, que era también la oficina central de la misión.
También en Guinea-Conakri extendimos el brazo de amor, junto con los hermanos Tânia Bonfim (brasileña) y su esposo Mohamed Keita (africano), que plantaron una iglesia en Conakri.
2012
Colombia
En julio de 2012, un equipo de trece brasileños conoció la realidad de la Iglesia en las Montañas de Colombia, en el norte del país: familias de pastores, viudas, huérfanos y desplazados por la violencia de la guerrilla y de los paramilitares. Nuevos equipos volvieron en 2013.
Video
A Fim de Proclamar — 30 años (1981–2011)
Fotos y textos de las tres primeras décadas: Mozambique, el Transiberiano, Cuba, Iemberém, Conakri. Con el poema “Pontes de Amor” en la voz de Siegfried.
Más videos
“Sé que más de 150 hermanos brasileños estuvieron aquí, como verdaderos Epafroditos. Gracias, Iglesia Brasileña. Gracias, Misión A Fim de Proclamar. Gracias, amados voluntarios.”
Siegfried Zilz
Conozca la vida del fundador de la misión, y deje su mensaje de gratitud.